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Así, si ese pacto se produjera hoy y permitiera
la construcción de viviendas, el precio del metro
cuadrado de estas casas en la zona no bajaría
de los 4.500 euros.
La lógica urbanística indica que el lugar
exacto del Vicente Calderón, si finalmente éste
es derribado, debe ser ocupado por espacios libres,
jardines que estén en consonancia con la obra
que va a soterrar la M-30 y revitalizar el río
Manzanares.
Mientras, es en los terrenos hoy ocupados por la vetusta
fábrica de cervezas Mahou, que también
entran en la misma operación, donde edificar
parece mucho más aconsejable. El arquitecto Ginés
Garrido fue el primero en apuntar con su proyecto M-Río
que la edificabilidad debería ir íntegramente
en esos terrenos, alejados suficientemente del río
Manzanares.
«Será muy difícil que un piso de
esta zona baje de 450.000 euros. Hablamos de una casa
de 100 m2 construidos, con garaje, trastero y zonas
comunes de una urbanización nueva», afirma
José Luis Rodríguez, delegado de la zona
Centro de Foro Consultores. Eso, siempre que los pisos
empezaran a construirse a finales de 2007.
«Soterrar la M-30 significa eliminar un impacto
ambiental importantísimo y esto beneficiará
a las viviendas de los dos márgenes del río»,
añade José Luis Rodríguez.
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